HER Y LA SINGULARIDAD TECNOLÓGICA

El otro día vi ‘HER’. La cogí con ganas, porque algunos de los films de Spike Jonze están incluidos entre esas películas que se han convertido en pequeños puntos de inflexión para mí. Pero, a decir verdad, ésta no formará parte de la misma lista.
No pretendo hacer spoiler, ni siquiera hilar una sucesión de párrafos con una buena o mala crítica, sino dar mi opinión y atarlo a otro asunto tangencial.

HER_themovie_theFOMOblog

Lo único que se me vino a la cabeza cuando terminé de verla fue un “Mmmm… Sí, pero no ¡sí!” y… bueno, dado que no me ha conmovido; y si (como creo que lo hacer Her) de hablar sobre la singularidad tecnológica se trata, no sé si prefiero un documental sobre Ray Kurzweil.
Así que he optado por dirigir esta entrada hacia este tema en cuestión, porque ciertamente me apasiona.
La definición de Singularidad Tecnológica dice así: “En futurología, la singularidad tecnológica (algunas veces llamada simplemente la Singularidad) es un acontecimiento futuro en el que se predice que el progreso tecnológico y el cambio social se acelerarán debido al desarrollo de inteligencia sobrehumana, cambiando nuestro entorno de manera tal, que cualquier hombre anterior a la Singularidad sería incapaz de comprender o predecir”. Dicho de otro modo, la singularidad es un contexto en el que se rompen todas las normas.
El primero en hacer uso de este término fue Vernor Vinge, en su ensayo de hace dos décadas llamado ‘El Advenimiento de la Singularidad Tecnológica’. Para este autor, la Singularidad Tecnológica (para diferenciarla del concepto de Singularidad en la Física) contempla un momento en la historia donde el progreso tecnológico genera un cambio comparable al nacimiento de vida humana en la Tierra. La causa precisa de este cambio es la creación inminente de entidades con inteligencia mayor a la del hombre por medio de la tecnología.

Raymond Kurzweil_theFOMOblog

Ray Kurzweil es uno de los inventores, pensadores y futuristas más respetados. Tiene en su haber creaciones como la primera máquina de lectura para ciegos o el primer sintetizador musical eléctrico. Y las predicciones que lleva haciendo desde hace 30 años le han convertido en un auténtico gurú en relación a la tecnología presente y futura. Nada casual es por tanto, que en el 2012 Google le fichase como director de ingeniería.
Pues bien, Kurzweil es el que acuñó el término ‘Ley de rendimientos acelerados‘, definiéndose ésta como un incremento en la tasa de progreso tecnológico (y a veces también social y cultural) a lo largo de la historia, que podría producir cambios más rápidos y profundos en el futuro. Siempre que una tecnología alcance cierto tipo de barrera, según Kurzweil, se inventará una nueva tecnología para permitirnos cruzar esa barrera; incluso dice que tal revolución será cada vez más común, llevando a “cambios tecnológicos tan rápidos y profundos que representarán una ruptura en el tejido de la historia humana”.

SingularidadTecnológica_theFOMOblog

Kurzweil afirma que, gracias a la recreación de los algoritmos de la inteligencia humana, se hará una ingeniería inversa al cerebro, entendiendo los principios de la inteligencia humana. A raíz de eso, se podrá crear sistemas no-biológicos que igualen la inteligencia humana.
También concluye que, en este proceso evolutivo continuo, de aquí a quince o veinte años tendremos ordenadores tan inteligentes como los humanos; y esto incluye inteligencia emocional; serán divertidos, entenderán nuestras emociones, podremos hablarles… serán como personas.
Tanto él como algunos otros futurólogos anticipan que, llegados a un punto, especies de inteligencia superior se harán cargo del progreso. Pueden ser inteligencias artificiales, humanos mejorados o una combinación de ambos.

Quizá muchas de estas teorías suenen demasiado intangibles, así que he seleccionado varias de las predicciones que Ray Kurzweil hizo en una entrevista para la CNN, y que en cierto modo, tienen mucha relación con la película protagonizada por Joaquin Phoenix:
– En cinco años, los motores de búsqueda funcionarán a través de la comprensión de un lenguaje humano. Y los ordenadores y buscadores entablarán un diálogo contigo para aclarar dudas y discutir respuestas ambiguas o complejas.
– El sentido de la vista alcanzará la inmersión total durante la próxima década. También podremos aumentar la realidad “real”: será posible verte sentado en el sofá de mi sala y tú pensarás que estoy en tu casa aunque estemos a cientos de kilómetros de distancia.
– Tus gafas de realidad aumentada podrán sugerirte un chiste interesante o una anécdota que podrías contar en una conversación.
– Habrá formas limitadas de agregar el sentido del tacto a la realidad virtual y aumentada a principios de la década de 2020, pero para lograr las experiencias táctiles de inmersión total será necesario explotar directamente el sistema nervioso. Podremos hacerlo en la década de 2030 por medio de robots microscópicos que viajarán hacia el cerebro de forma no invasiva a través de los vasos capilares y magnificarán las señales que emiten nuestros sentidos reales.

Haciendo vista de pájaro y volviendo al tema de la singularidad tecnológica, personalmente sí que comparto la opinión de que puede que en un futuro no demasiado lejano (datado según los teóricos citados alrededor de 1945) la biología y la tecnología se fusionen. O que, dicho de otro modo, el alma y la tecnología vayan a unirse; pero de lo que no estoy tan segura es de que quiera ser testigo de ello.

Y, para terminar, me gustaría hacer referencia a algo que una vez escuché decir al historiador David Noble en una entrevista, y con lo que estoy muy de acuerdo; y es que según él uno de los problemas del desarrollo tecnológico es que nunca tenemos tiempo para parar y hacer una evaluación, porque siempre pensamos que son avances, mejoras constantes. De ese modo las evaluaciones y decisiones se posponen indefinidamente, y personalmente creo que eso no es sano porque tiene una parte de descontrol y de falta de perspectiva con respecto al proceso global. Estamos llegando a un punto de la historia de la humanidad en la que deberíamos tener en cuenta las implicaciones reales de incluir la inteligencia artificial en nuestras vidas. A día de hoy no hay un control humano, social o gubernamental sobre lo que harán esas tecnologías. Pero… ¿deberíamos detener el coeficiente de inteligencia artificial en un nivel determinado?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s